Me crié católico. Bautizado, comulgado y confirmado. Nunca entendí muy bien varias cosas, y cuando busqué respuesta, lo único que recibí como contestación era: son los Misterios, es la fe, es el plan de Dios, es lo que Él quiere.
Entonces entendí que no era una espiritualidad con la que me sintiera a gusto, veía muchas lagunas, muchas preguntas sin respuestas, demasiada necesidad de creer ciegamente. Aparte de las definiciones que, a medida que iba descubriendo, más me iban convenciendo de que el catolicismo, o mejor dicho, Dios, no es una idea que cuadre en mi.
Es entonces cuando con mi mamá empiezo a debatir sobre Dios, sobre cosas filosóficas, compartiendo opiniones, intercambiando ideas. Ahí, luego de debatir también este tema con mi grupo scout, me propuse emprender una búsqueda. Búsqueda que al principio postergué mucho tiempo, búsqueda que al principio no me llamaba la atención, por ende, caí en lo que la mayoría cae, el creer en solo lo tangible, lo probable, lo lógico.
Estuve mucho tiempo así, supuestamente librado de ataduras religiosas. Pero caí (mucho tiempo después) en que no era posible un desarrollo espiritual si no había más que papers, fe ciega en la ciencia y en la obra del hombre. Entendí al tiempo que para poder desarrollarme como persona, necesitaba creer en algo. No hablo de fe en un ser superior, entendí que se podía avanzar teniendo fe en uno mismo, pero de un punto de vista diferente a lo que comúnmente se cree.
Es entonces cuando googleé sobre el budismo. Es entonces cuando aprendí de un mundo nuevo, donde entendí que venía llevando una forma de vida muy similar al budismo (por la forma en que me criaron mis padres) y que lo único que tenía que hacer era incorporar a mi rutina la meditación y la reflexión de mis decisiones.
Hoy puedo decir con seguridad y confianza en mí mismo que soy budista, que estoy abierto a dialogar con quien se sienta curioso, que no tengo problemas en debatir, que no pienso cambiar mis convicciones, sino que esto me sirve para ampliarlas y desarrollarlas desde otro punto de vista.
No soy un bicho raro (o quizás sí, todo depende de la perspectiva). Logré encontrar una paz que hizo a mi vida encantadora.
Budismo para mí es una forma de vida que me alienta a seguir investigando, informándome, reflexionando y disfrutando de pequeñas cosas de las que todos no sacan nada de beneficio.



No hay comentarios:
Publicar un comentario